Entidades colaboradoras.

Colegio San Antonio María Claret:

 

 

Quiero hacer constar, de una manera muy especial, mi agradecimiento al Colegio Claret sin el que nada de esto podría haberse hecho.


Al primer claretiano que le hablé del tema, cuando ni siquiera era profesora titular, sólo una sustituta, fue a Juan Carlos Martos que, novato en el colegio como yo, e igual de entusiasta, no sólo me dio permiso para hablar en mis clases sino que me invitó a hacerlo también en las suyas; después Blas, Florentino (que me habló de la pobreza de las Hurdes, invitándome a animar a los chavales a que también llevaran alimentos), Carlos Díaz Muñiz, Pepe Márquez, Antonio Sanjuán, … y todos porque en realidad todos los claretianos, y los profesores, me ayudaron prestándome clases, haciendo la vista gorda cuando los estudiantes estaban demasiado revolucionados por el tema, y un largo etcétera de anécdotas que no tengo espacio para contar.

 

 

Los estudiantes, mis pibes como yo los llamaba, fueron increíbles, (no sólo los de mis clases, todo el BUP se volcaba para ayudarme) se solidarizaban con todo lo que les proponía y, aparte de conseguir la ayuda de sus padres, familiares o grupos de amigos, sacrificaban sus propios ahorros para comprar lo mismo una carta de Reyes Magos que un bonobús para que un muchacho retrasado pudiera realizar sus sueño de “pasear por Sevilla, desde una toquilla para una abuelita hasta un equipo de música para un joven inválido que no podía salir de su casa…, a todo estaban abiertos y respondían con un entusiasmo que me hizo comprender la generosidad que puede llegar a tener un muchacho (o muchacha, claro) adolescente en medio de sus estudios, problemas y dudas.

 

 

María, David, Miguel Ángel, Fernando, Amador, Patricia, Manuel, Carmen, Curro… perdonad si no os nombro a todos, me vienen tantos nombres y anécdotas que necesitaría un libro sólo para contar la mitad, pero desde aquí quiero daros las gracias porque me hicisteis pasar los mejores años de mi vida, porque me hicisteis comprender la auténtica bondad y pureza de los jóvenes y porque sin vosotros (que seguisteis y seguís ayudándome) esta obra no se habría conseguido y no me habría atrevido a poner en marcha esta “acción luminosa” que está a punto de empezar. GRACIAS.
 

 

Gracias también a todos mis compañeros: Pepe, Olivia, Caridad, Rufino, Inmaculada, Elena, Federico, Eduardo, Antonio, Manolo… otra vez sería interminable nombraros a todos y todo lo que hicisteis por ayudarme pero os quiero mucho.

                   

Y GRACIAS a Santi Cerrato que me apoyó incondicionalmente incluso cuando ya no estaba en el colegio (poniéndome en contacto con los que preguntaban por mí) y que me sigue ayudando en la actualidad.
 

El año pasado me hizo volver a las clases, cedidas con mucho cariño por mis antiguos compañeros, para hablarles a los chicos de las necesidades actuales de las 3000 Viviendas y, una vez más, recibir la ayuda generosa y desinteresada de unos muchachos que hicieron de Reyes Magos anónimos para más de cien chiquillos necesitados.

 

Sé que me seguiréis ayudando, sé que cuento con vosotros, sé que sois mi colegio,

  

Por todo eso MUCHISIMAS GRACIAS!


Hermandad de Los Estudiantes:

 

                                                                                    Cristo de la Buena Muerte          Mª Santísima de la Angustia

 

Desde hace muchos años, desde que algunos estudiantes del Claret: Rafa, Guti, Juan… estuvieron en mi clase y llevaron las primeras cartas de Reyes Magos a la Hermandad de Los Estudiantes, a la que pertenecían, esta Hermandad ha sido sin duda, la que más eficaz y fielmente nos han ayudado en nuestras campañas de Navidad, haciendo en los últimos años más de 100 cartas cada Navidad, todas muy completas (ropa, zapatos y juguetes) y envueltas en preciosos papeles que indican la Caridad y Generosidad con que estos cofrades tratan a los hermanos más pequeño de su Cristo y lo en serio que se toman el auténtico espíritu de los cofrades.

 

Siempre están abiertos a ayudar y en más de una ocasión nos han hecho llegar algún donativo o nos han dado, por ejemplo, un cargamento de ropa nueva de bebés, que les habían dado en una tienda, con la que algunos chiquitos de Entre Amigos pudieron “estrenar” como se ve en la foto.

 

Por vuestra colaboración y ejemplo MUCHAS GRACIAS.

 

HERMANDAD DE LA MISIÓN:

 

Esta hermandad empezó a ayudarnos a través de un alumno mío, David Deffense, cuyo abuelo era por aquel entonces (hace más de 15 años) el Diputado de Caridad.

 

David se llevaba muchas cartas, que hacían religiosamente sin faltar ni una, y cuando no quedaban cartas compraban grandes cantidades de juguetes para repartir entre los chiquillos más pobres, que nunca sabrán quiénes eran sus escondidos Reyes Magos.

 

Como anécdota os diré que no conozco a nadie de la Junta de esta hermandad, siempre lo he hecho a través de David, pero, quizás por eso mismo, considero a esta Hermandad como un verdadero ejemplo de la generosidad en el anonimato que predica Jesús, y desde esta página quiero hacerles llegar,

NUESTRA ADMIRACIÓN Y AGRADECIMIENTO.

 

HERMANDAD DEL VALLE:

 

Por influencia de la H. de los Estudiantes, eran amigos algunos diputados, también La Hermandad del Valle se enteró de nuestra existencia y se puso en contacto con nosotros, al principio con algunos chándals, botines y material para los adolescentes de Entre Amigos, y actualmente haciendo un montón de cartas de Reyes Magos por Navidad y colaborando durante el año en todo lo que pueden.

 

 

Que vuestro Cristo, que sabe tanto de espinas, y vuestra Virgen que sabe tanto de lágrima, os bendigan especialmente por vuestra ayuda desinteresada hacia sus hijos más necesitados.

 

MUCHÍSIMAS GRACIAS.

 

HERMANDAD DE SANTA CRUZ:

 

                                                                           Cristo de las Misericordias              Virgen de los dolores


 Esta hermandad, con la que estoy muy vinculada por ser la de mi familia y la mía, nos ayuda SIEMPRE con generosos donativos tanto en Navidad como en Las Escuelas de Verano de Entre-amigos.


Además mi tía, Teresa Ponce de León, lleva varias navidades encargándose de todos los “regalos especiales” que le pedimos en Navidad para enfermos, ancianos, disminuidos síquicos, minusválidos etc. y distribuye entre otras mujeres de la Hermandad y la Parroquia la larga lista que le mando; una compra una toquilla, otra un chaquetón, otra una bufando o unos

calcetines, otra una manta o un juego de sábanas… de manera que ninguno de estos necesitados se queden sin su pequeño regalo y sienta a la vez que hay alguien completamente anónimo que se preocupa de comprárselo y envolvérselo con el mismo cariño que si fuera para Jesús, demostrando lo dentro que tienen Sus Palabras “lo que hagáis por uno de estos, Mis hermanos más pequeños, a mí me lo hacéis”.


Y me consta que lo que hacen por nosotros es sólo una pequeña parte de todas las obras de caridad que llevan a cabo


NUESTRO SINCERO AGRADECIMIENTO a esta hermandad tan querida y generosa.

  

HERMANDAD DE LA AMARGURA:

 

                                                     Mª Santísima de la Amargura       Nuestro Padre Jesús del silencio en desprecio de Herodes

 

A esta hermandad estoy muy vinculada por mi cuñado, Antonio Peinado, y por algunos miembros de la familia Peinado, todos hermanos de esta Hermandad, con los que me une una gran amistad.

 

Algunas de estas personas me hablaron de las muchas obras sociales y de caridad que hace esta Hermandad y, a través de Reyes Peinado, me puse en contacto con Rocío Ortiz Díaz que me acompañó, junto con Reyes, a conocer El Pumarejo. Desde entonces nos han hecho llegar generosos donativos, para comprar alimentos para esta obra, y siempre se acuerdan de nosotros cuando distribuyen el presupuesto del año.

 

Estoy segura de que la Virgen de la Amargura, que tanto sabe de penas y sinsabores, os sabrá premiar por acordaros de sus hijos más desgraciados y en su nombre, en el de Jesús y en el nuestro os animo a que sigáis en esta línea y os digo de corazón:

 

MUCHÍSIMAS GRACIAS