Como empezó todo.

 

Me llamo Maribel Ferrand y creo firmemente en la bondad innata del ser humano. También creo en que, con un pequeño esfuerzo de cada uno, se puede conseguir hacer muchas cosas y cubrir muchas necesidades, y que esto supone un GRAN BIEN tanto para el que recibe como para el que da.

 

¿Queréis saber por qué digo esto? seguid leyendo...

 

Todo comenzó a mediados de los años ochenta, cuando estaba empezando mi labor de profesora en el Colegio Claret. Me enteré de que en el orfanato que había cerca de mi casa, las niñas no recibían ningún, o casi ningún, regalo para los Reyes Magos. Se me ocurrió la idea, con el apoyo incondicional del colegio Claret, de hablar en las clases de este tema y que los alumnos compraran algunas cartas de Reyes (una por clase) para estas niñas.

 

 

El primer año hicimos 14 cartas pero la idea se fue multiplicando y actualmente hacemos más de 400 cartas de Reyes Magos cada Navidad.

 

Paralelamente, casi desde el principio, también nos dedicamos, mis alumnos y yo, a recoger alimentos de manera que las familias más necesitadas pudieran tener unos kilos de comida y algunos dulces en estas fechas tan señaladas.

 

Con el paso de los años nos fueron llegando más y más peticiones (de asilos, orfanatos, comedores y otras entidades necesitadas) para que les hiciéramos llegar algún regalo de navidad a presos, ancianos, enfermos, disminuidos síquicos, etc.

 

                             
Con la ayuda de los alumnos del Claret (muchos de ellos han seguido la obra aunque ya son hombres y mujeres bien colocados, casados y hasta con hijos) fuimos extendiendo “nuestra pequeña campaña de Navidad” (les contábamos la idea a nuestros amigos y familiares que, a su vez, se convertían en nuevos colaboradores) y atendiendo a todas las peticiones que nos fueron llegando.
 

 

Actualmente formamos un pequeño-gran equipo que atendemos en Navidad a más de 500 personas (con regalos concretos) y a unas cuantas entidades con cargas de alimentos o donativos para atender alguna necesidad perentoria (una lavadora que se ha roto, unas almohadas que hay que cambiar, ropa interior, mantas, etc. etc.).

 

También en el verano, aunque en mucha menor proporción, colaboramos a que salgan las “escuelas de verano de Entre Amigos” y, alguna vez durante el año, aunque muy esporádicamente, también nos movilizamos ante una petición urgente que nos llegue.

 

 

Viendo tanta gente buena se nos ha ocurrido extender la idea, con “Acción Luminosa” y formar un equipo que actúe durante todo el año.

 

Os lo explicamos en: Lo que hacemos.